FILTRACIÓN
DE DATOS
Lo que se sabe de la gran filtración de datos de costarricenses, cómo puede afectarle a usted y a su familia, y qué hacer para protegerse.
Cómo leer este especial: ✅ comprobado · 🤔 probable o en discusión · 💭 lo que dice alguien, sin verificar.
Lo que pasó, en corto
El 12 de setiembre, el Ministerio de Ciencia y Tecnología (Micitt) encontró en un rincón de internet donde se venden datos robados una base con información de personas en Costa Rica, incluida la presidenta. ✅ Revisaron una muestra y parte era real. ✅ La base incluiría salarios, direcciones, teléfonos, correos y fotografías. ✅
El 29 de setiembre, la ministra dijo que ya identificaron al delincuente, que vive en Suramérica, y que «otros actores» —no el Gobierno— le compraron la base. ✅ (lo dijo). Pero el Micitt no quiere decir quién la compró, y reconoce que no sabe si existen copias. ✅
Lo que nadie sabe todavía: de dónde salieron los datos, cuántas personas exactamente están incluidas y si la base sigue circulando.
Una aclaración sobre los números. Se habla de 400 o 500 millones de «registros». Costa Rica tiene poco más de cinco millones de habitantes. Un «registro» es una fila de datos: una misma persona puede aparecer en cientos (un teléfono, una dirección, un salario cada mes). Un especialista calcula que serían más de tres millones de personas. 🤔
¿Estoy en la lista?
Probablemente nadie se lo va a decir. La ley obliga a quien guardaba los datos a avisarle en cinco días si se los robaron. ✅ Pero como todavía no se sabe quién los guardaba, no hay a quién exigirle ese aviso. 🤔
Por eso, la recomendación más sensata es esta: si usted es mayor de edad, tiene cédula, teléfono y cuenta bancaria o trabajo formal, actúe como si sus datos estuvieran expuestos. No es para asustarse. Protegerse cuesta poco; no hacerlo puede costar mucho.
¿Qué me puede pasar a mí y a mi familia?
1. Llamadas de «su banco» que suenan muy creíbles. El estafador ya no tiene que adivinar: sabe su nombre, su cédula, dónde vive y hasta cuánto gana. Le habla como si fuera su ejecutivo de cuenta. Lo que busca es lo mismo de siempre: que usted le dé una clave o un código, o que haga una transferencia. 🤔
2. Alguien que se hace pasar por su hijo, su mamá o su nieto. Los delincuentes roban cuentas de WhatsApp para pedir plata a los contactos. ✅ Y la Oficina del Consumidor Financiero advirtió que, con fotos y datos, pueden fabricar audios o videos falsos con inteligencia artificial que imitan la voz o la cara de un familiar. ✅ El mensaje suele ser: «tuve un problema, no le diga a nadie, mándeme plata ya».
3. Líneas de teléfono o servicios a su nombre. Una vecina de Coronado descubrió 18 líneas prepago que alguien sacó a su nombre. ✅ Con su cédula y una foto, es más fácil que lo intenten. 🤔
4. Su número viejo todavía ligado a SINPE Móvil. Las líneas prepago que no se usan en 90 días se le pueden dar a otra persona. Si ese número sigue conectado a su cuenta, quien lo reciba podría mover su dinero. ✅
5. Que lo escojan por lo que gana o dónde vive. Es una posibilidad, pero no se conoce ningún caso ligado a esta filtración. 💭 Lo más probable sigue siendo el fraude por teléfono o internet.
6. El cansancio. Cambiar claves, ir a la compañía telefónica, enseñarle a mamá a colgar… protegerse cuesta tiempo y preocupación, y ese costo cae más fuerte en quien tiene menos tiempo y menos ayuda.
El tamaño del problema: entre enero de 2025 y marzo de 2026, el OIJ recibió más de 25.000 denuncias por estafa. ✅ La filtración no inventó las estafas: les da mejor información a los estafadores.
¿Quién corre más riesgo en la casa?
- Las personas mayores, porque suelen confiar en una llamada «oficial». La regla para ellas: «el banco nunca le pide claves; si llaman, cuelgue y me llama a mí».
- Quien vende o compra por redes, por los comprobantes falsos de SINPE. Confirme siempre en su propia aplicación del banco.
- Los jóvenes, por sus fotos y redes públicas. No se ha informado que la base incluya datos de menores ✅, pero conviene revisar la privacidad de sus cuentas.
- Quien maneja la plata de la casa, porque es a quien le llegan las «emergencias» de todos.
Cómo protegerse
✅ Hoy mismo (15 minutos)
- Nunca dé contraseñas, PIN ni códigos que le lleguen por mensaje. A nadie. Aunque sepa todos sus datos.
- Cuelgue y llame usted al número oficial de su banco. Nunca devuelva la llamada al número que lo contactó.
- Ponga un PIN a su WhatsApp: Ajustes → Cuenta → Verificación en dos pasos.
- Active las alertas de movimientos en la aplicación de su banco y revise el límite diario de SINPE Móvil.
- Invente una palabra clave familiar para confirmar cualquier pedido urgente de dinero.
✅ Esta semana
- Desligue de SINPE Móvil los números que ya no usa.
- Pregunte en cada compañía telefónica si hay líneas a su nombre. Hay que ir en persona con la cédula. Si aparece una que no es suya, pida cancelarla y denuncie.
- Cambie las contraseñas del correo y del banco, y use una distinta para cada cosa.
- Revise qué muestra en redes: fotos, trabajo, familiares, número de teléfono.
✅ Para siempre
- La prisa es la herramienta del estafador. «Su cuenta se bloquea hoy», «tiene una devolución de Hacienda», «su paquete está retenido»: deténgase.
- No entre al banco desde enlaces que le mandan ni desde anuncios: escriba usted la dirección o use la aplicación oficial.
- Si le depositan «por error» y le piden devolverlo, hable primero con su banco.
Una pausa antes de actuar
Si le llega un mensaje, un audio reenviado o una noticia sobre la filtración y no sabe si creerlo, el Verificador de Ideas ayuda a hacer una pausa y ordenar la duda. El diagnóstico básico es gratuito. La herramienta orienta; no reemplaza al banco ni al OIJ: llame usted al número oficial antes de dar un dato o mover dinero.


Si ya le pasó
- Llame ya a su banco (al número oficial) y pida bloquear todo. Los delincuentes mueven el dinero en minutos.
- Denuncie en el OIJ con capturas, números, horas y comprobantes.
- Si el banco no responde bien, reclame en la Oficina del Consumidor Financiero.
- Si hay líneas a su nombre que no sacó, pida cancelarlas y, si no le resuelven, reclame en la Sutel: 800-88-78835 (gratuito).
- Si una institución o empresa manejó mal sus datos, denuncie en la Prodhab: 2234-0189.
- Avise a su familia y contactos si le robaron una cuenta: así se corta la cadena.
Y algo importante: caer en una estafa no es motivo de vergüenza. Están diseñadas por profesionales para engañar a cualquiera. Denunciar protege a otras personas.
Lo que queda por responder
¿De dónde salieron los datos? ¿Quién le pagó al delincuente y con qué garantías de que no haya copias? ¿Se avisará a las personas afectadas, como manda la ley? ¿Qué harán las compañías telefónicas para que nadie saque líneas a nombre de otro? Seguiremos atentos.
Este análisis combina evaluación epistémica explicacionista (MEEE-G) y análisis dinámico antropológico (ADD). No constituye predicción determinista ni recomendación política. Toda conclusión es revisable ante nueva evidencia.
Fuentes completas, en formato APA 7, en la nota 06 del Boletín N.° 017 y en su lista de fuentes. Información consultada entre el 3 y el 4 de octubre de 2026.
ANCA-ADD · Antropos · Marco ADD: Alfredo Montero Fonseca